La pregunta es desde luego, el papa no ha renunciado porque le faltan fuerzas. No le faltan para escribir un nuevo libro ni para tomar la decisión que ha tomado. Le faltan fuerzas para pegar un manotazo fuerte para terminar con las encarnizadas luchas que pocos conocen y que se llevan a cabo desde hace más de una década en el seno del Vaticano. La verdad es, según las fuentes de Jordiweb dentro del mismo Vaticano, que el Papa ha hecho una jugada de ajedrez sorpresiva poniendo en jaque al decano y enemigo acérrimo dentro de la Santa Sede, el Cardenal Ángelo Sodano.
Al nombrar ya como Camarlengo a su íntimo amigo, el Cardenal Tarcisio Bertone, lo que debe haber además de sorprendido, enfurecido, a Ángelo Sodano, demuestran la valentía de Benedicto XVI. La declaración del portavoz del Vaticano, Padre Federico Lombardi, fue que el Papa renunciaba por razones personales, sin hablar en ningún momento de su estado de salud, la que Jordiweb sabe que es buena.
Cuando Ratzinger no tuvo dudas que el ideólogo del escándalo llamado Vatileaks que finalizó con un chivo expiatorio como responsable ( su Mayordomo), era nada más y nada menos que Ángelo Sodano, decidió que debía actuar con rapidez en salvaguarda de la iglesia.
Sera el momento de los dos papas….